En la plenaria del Foro de Presidentes, el 23 de agosto, el consultor colombiano Alejandro Salazar cuestionó los enfoques tradicionales de planificación estratégica con su visión sobre la "estrategia emergente". Según Salazar, en un mundo de creciente incertidumbre, los planes estratégicos rígidos han perdido relevancia, y las empresas deben adaptarse de manera dinámica y continua. En su libro La Estrategia Emergente y la Muerte del Plan Estratégico, sostiene que la verdadera ventaja competitiva no está en la mejora continua o la eficiencia operativa, sino en la capacidad de diferenciarse de manera auténtica y significativa.
Durante su intervención, Salazar destacó que muchas empresas se enfocan en la reducción de costos visibles, como los controlados por regulaciones fiscales o contables, mientras ignoran los costos ocultos que impactan directamente su competitividad. Estos costos invisibles son clave para gestionar una estrategia empresarial efectiva y obtener una ventaja real en el mercado. En su opinión, los planes a largo plazo se vuelven rápidamente irrelevantes, ya que no pueden anticipar todas las variables del entorno, por lo que propuso una estrategia emergente, flexible, que permita a las empresas ajustarse en tiempo real a los cambios del mercado.
Salazar concluyó que la estrategia debe entenderse como un proceso dinámico de creación de valor, y no como un conjunto de acciones predefinidas. "No se trata de ser el mejor", afirmó, "se trata de ser único". En lugar de intentar superar a los competidores en todos los frentes, las empresas deben enfocarse en aquello que las hace únicas y diferenciarse de manera significativa en un mercado saturado. Solo así podrán mantener su relevancia y asegurar un crecimiento sostenible en un entorno en constante transformación.
La visión de Salazar desafía el confort de los planes estratégicos tradicionales, y aunque su enfoque de estrategia emergente puede parecer arriesgado para quienes prefieren estructuras claras y planes a largo plazo, tiene mucho sentido en un contexto de volatilidad e incertidumbre. Las empresas que prosperan en estos tiempos no son necesariamente las que ejecutan a la perfección una estrategia planificada, sino aquellas que tienen la capacidad de reaccionar y adaptarse rápidamente a los cambios. La diferenciación auténtica y la agilidad son las claves del éxito en el mundo actual.
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